jueves, 11 de noviembre de 2010

OLEATOS
Los ingredientes activos de las plantas pueden extraerse en aceite para su uso en masajes, cremas y ungüentos. Los aceites de infusión pueden conservarse mas de un año si se guardan en un lugar fresco y oscuro, aunque resultan mas eficaces si se preparan en pequeñas cantidades cuando se vayan a utilizar. Existen dos técnicas: el método en caliente, adecuado para plantas como la consuelda, la álsine o el romero, y el método en frío, que se emplea con hierbas como la caléndula y el hipérico. A ser posible, el proceso para obtener aceite de infusión en frío debe repetirse utilizando hierba nueva y el aceite de infusión ya elaborado, dejando que repose unas semanas mas antes de filtrarlo.
Infusión en caliente : 250g de hierba  seca o 750g de hierba fresca por cada 500 ml de aceite de girasol. Se ponen el aceite y la hierba en un recipiente de cristal y se calienta al baño maría alrededor de 3 horas. Se cuela la mezcla a través de un filtro para gelatina o una bolsa de muselina colocados en la boca de una prensa para vino y se filtra a una jarra de cristal. Se guarda el liquido en botellas limpias herméticas, empleando un embudo si es necesario.
Infusión en frío:Flores suficientes para llenar a presión un frasco de conservas, 1l. de aceite prensado en frío, dependiendo del tamaño de la jarra.Se llena un tarro grande con la hierba bien apretada y se cubre por completo de aceite. A continuación se tapa bien y se deja en una ventana soleada o en un invernadero durante 2-3 semanas. Se vierte la mezcla a través de un filtro para gelatina, o una bolsa de muselina, firmemente asegurado con goma elástica o un cordón a la boca de una jarra. Se escurre el aceite apretando la bolsa. Se repiten los pasos 1 y 2 empleando hierba nueva y el aceite de infusión obtenido. Al cabo de unas semanas, se vuelve a filtrar y se almacena.

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